A ella siempre le fastidiaba, que la gente, no supiese comprenderla.
Le tachaban de egoista, por quererse demasiado.
Le llamaban, "Sin caracter", por su excesiva empatía.
O le acusaban de "pardilla", por reafirmar sus valores.
Lo que no se daban cuenta, es de que la corrupción de este mundo deshumanizado,
dse había adueñado de sus vidas, de tal forma, que la falta de principios, y el individualismo extremo, les había llevado a ser exclavos de lo efímero; y asi la pobre damisela, con sus fuertes convicciones, y su gran sentido del respeto, tubo que soportar, el desprecio de la gente a la que amaba, por sú pesima forma de adaptarse, a una sociedad, mal educada. Pues en un mundo de todos contra todos, solo son atractivas, las fieras, que comen sin tener hambre, por el simple hecho de defender su territorio...
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